21 mar. 2014

Aunque no lo parezca...


... de vez en cuando me acuerdo de que tengo un blog y vengo por aquí a mostrar mis últimos trabajos. Incluso en esta ocasión he podido contar con la ayuda de mi amiga Sunny, que es la autora de estas fotos realizadas durante una mañana fallera de muchas risas.

El modelo de arriba y que se ve entero aquí abajo es una chaqueta Hitofude tejida en Malabrigo Sock, una de mis lanas favoritas y más en este precioso tono Rayon Vert que tenía guardado esperando un patrón adecuado. Es un modelo muy curioso, con una construcción medida al milímetro y cuyo nombre significa "un solo trazo" porque puede tejerse (si tienes un hilo lo bastante largo, claro) con una sola hebra sin realizar ninguna costura. La mía en particular ha quedado corta a pesar de un bloqueo bastante agresivo, pero como por suerte tengo lana de sobra, la retocaré posteriormente para alargarla.


El chal que sigue ya lo había mostrado aquí en su momento, pero aun así aproveché para hacer alguna foto más en la que se pudiera apreciar el tamaño. Es un Morticia de Boo Knits. Y la modelo soy yo muerta de risa.





La chaqueta que sigue ya lleva hecha algún tiempo, pero por algún motivo no la había puesto aquí. Es un Latticework Cardigan de Michele DuNaier, en algodón Drops. 



El grafitti del fondo es obra de Julieta XLF, una artista cuya sala de exposición son las calles de Valencia. Vale la pena encontrarse sus obras :)

Y también de Michele DuNaier, un diseño que aún no está a la venta y me ofrecí a testear. El original lleva los típicos grannies en varios colores, pero yo decidí hacerlo monocromo (con un algodón comprado en El Paraíso) para un efecto más sutil.



Este suéter y el cuello a continuación están hechos con la misma lana, Deramores Vintage Chunky. El modelo es Cherie Amour de Ashley Adams, que bueno, es un patrón bonito, pero tejido con una lana tan gorda y unas agujas tan grandes... (las agujas del 9 para mí son más bien estacas) dejémoslo en que engorda un poquito :P El cuello es de ganchillo, el modelo Pavement Infinity Scarf.



Y un trabajo cuyo resultado me gusta mucho, una chaqueta Nimbus, de Berroco, aunque bastante modificada para eliminar costuras: delantero y espalda están hechos en una pieza hasta la sisa y los hombros están unidos con un cierre a tres agujas. Como no me apetecía hacer las mangas en redondo, están tejidas en recto y luego cerradas con mattress stitch, que deja una costura prácticamente invisible. El hilo fue un capricho: lo vi en Carrefour y con ese color tenía que llevármelo sí o sí. No lo he vuelto a encontrar allí, pero tampoco volvería a usarlo; es acrílico y, para ser de ese material, bastante caro.




Y cerramos la lista por ahora, pero pronto habrá más (y espero que no solo punto) porque siempre tengo varias cosas en danza...

15 ene. 2014

I'm blogloving you

Una de las mejores cosas que tiene Internet es que permite que prácticamente cualquier persona pueda tener su espacio personal que compartir con el mundo y llegar con facilidad a todos, y esa presencia muchas veces es altamente enriquecedora. Eso es lo mejor de los blogs, creo yo, y lo que hace que volvamos una y otra vez a aquellos que nos gustan. Claro, cuando son muchos de alguna manera tienes que organizarte para no perderte actualizaciones; hasta ahora yo utilizaba la herramienta que facilita el propio Blogger para ello (el apartado "blogs que sigo") pero no me acaba de gustar su funcionamiento, así que me estoy pasando a Bloglovin, muy sencillo de usar y que, además, te proporciona sugerencias basadas en tu navegación, lo cual te permite descubrir más sitios interesantes. (Por si hubiera pocos...).

Así que si alguien quiere, a partir de ahora se me puede seguir por aquí también:

Follow on Bloglovin

Allí nos vemos ;)

5 ene. 2014

Buenos propósitos


Sí sí, los de todos los años, que cuando llegas a una edad te das cuenta de que nunca cumples porque los cambios vitales no dependen de la fecha que ponga el calendario... pero bueno, yo, como casi todo el mundo, también me los pongo. El de este 2014 que acabamos de estrenar todo nuevecito es poner orden en mis tejemanejes costuriles (ojo, no digo ser más ordenada, que eso es imposible; digo poner orden). Tengo previstos algunos pequeños cambios en mi cuarto de coser, que con un poco de suerte y una pizca de organización por mi parte puede que este año sea para más cosas. Ya veremos.

2013 entró en su recta final, como todos los años, con el intercambio de otoño del grupo de Ravelry Spanish Swap. Mi sorprendida fue Sary, de Gran Canaria, a la que aparte de otros regalitos envié un chal Sweet Dreams tejido en una lana maravillosa, Lace Merino de Lana Grossa. Aquí mostrado por una modelo inmejorable, la hija de Sary :)


Y, puesto que Sary tiene niños, le envié también el Amineko que hice en el CAL que organizó Gemma (de Waselwasel.com) por medio de un grupo en Facebook. No suelo hacer amigurumi porque trabajar tan apretado me deja los dedos doloridos, pero creo que no quedó mal. Como cambio respecto al patrón original le uní las patas según iba haciendo el cuerpo, en vez de coserlas después. Me resulta más práctico y lo seguiré haciendo así siempre que el patrón lo permita.


Respecto a lo recibido por mí, aquí el paquete enviado por Ana (de la tienda Tira del ovillo) en su preciosa cajita y, como regalo tejido, un bonito chal Nymph.



En cuanto a la imagen al principio de la entrada... es un pequeño adelanto de algo que me ha tenido muy ocupada durante el final del año 2013 y creo que seguirá así en el año entrante. No digo más porque se merece una entrada mucho más larga y mejores fotografías, (ay, otro propósito de año nuevo...).

En fin, feliz 2014 a todas y que, sean los que sean, se cumplan vuestras buenas intenciones.

5 nov. 2013

Otoño


Vale, nadie lo diría nada más salir a la calle, pero el calendario dice que es otoño. Al menos las hojas de los árboles se han puesto marrones y hace frío por la mañana...

También es muy otoñal el puntito de melancolía que me entra muchas veces por esta época. Pequeñas desilusiones que a veces me tomo demasiado a pecho, la eterna sensación de no poder cumplir con mil compromisos en los que me he embarcado yo solita...

Pero no todo son tonos grises, aunque sí lo sea este chal, mi favorito de los que he hecho hasta ahora aunque igual solo sea porque es el más grande, con diferencia.


Es el modelo Morticia de Boo Knits y lo tejí junto a muchas otras personas en un KAL misterioso organizado por la diseñadora, para que estuviera acabado justo a tiempo para Halloween. El hilo es seda 100 % teñida a mano de Greta and the fibers. A pesar de su tamaño y su aspecto, se teje muy rápido, aunque ha llevado algo más de tiempo por las cuentas y por tener un cierre de picots que me costó un día entero. 

Y en un color berenjena también muy otoñal - si bien es una prenda más de invierno - unos mitones, de los que tengo en cola unos cuantos más para hacerme: cada vez me parecen más prácticos para llevar y para tejer.


(Y qué bien quedan con las uñas pintadas).

9 sept. 2013

Agujas y ganchillos


Allá por los comienzos de este blog, mostré un guardaagujas de punto comentando que iba a servir para guardar los instrumentos de mi abandonada afición, que pensaba retomar algún día, al igual que pensaba aprender a hacer ganchillo. Si antes lo digo, antes me veo rodeada de docenas de agujas y ganchos de casi todos los colores, tamaños y materias... y es que no solo los uso: también los colecciono. De manera que he pensado hacer una entrada al respecto, por si pudiera ser de utilidad para las personas que se inician en esta afición (¡qué digo afición! modo de vida, jaja) y se encuentran un poco perdidas con tantas opciones. Así que vamos con ello:

Hay algunas agujas que tengo por puro coleccionismo: estas de plástico son todas compradas de los chinos y no las he utilizado nunca. Pero me encantan para verlas.


Estas son de las de toda la vida, las niqueladas (que eran de mi madre, tienen como poco sesenta años) y las de aluminio. Tampoco las uso, las primeras porque no suelo hacer nada con agujas tan pequeñas y las segundas porque no me gusta el ruido que hacen al chocar entre ellas.


En su momento, cuando descubrí Ravelry y el mundo infinito de tentaciones que son Ebay y similares, me compré prácticamente todas las variedades de agujas y ganchillos de bambú que se pueden comprar en packs. Estos son los ganchillos, los números grandes enteramente de bambú y los números pequeños combinados con metal. Los he usado muy poco y no me terminan de convencer.









Los que sí he utilizado muchísimo son los de aluminio, tanto los grises que se pueden encontrar en cualquier mercería (en formato ganchillo sí me gusta el aluminio) y los pintados que también se compran por muy poco dinero por ejemplo en Ebay, o como en mi caso en Amazon. Aquí tengo ambas variedades guardadas en un estuche que me regaló mi amiga Marta.


Y también en packs comprados en Ebay por cuatro duros, agujas rectas y circulares fijas de bambú. Aunque el bambú no me acople para ganchillo, para el punto es otra cosa: es un material cálido, ligero y el hilo resbala menos que en otros tipos de aguja. Las circulares las uso bastante más, aunque tienen un inconveniente: el cable -en realidad es un tubito de plástico pegado a las agujas- se desprende fácilmente.



Y siguiendo con el bambú -sí, ya he dicho que me compré tooodos los tipos- las que faltaban: las agujas de doble punta, para mangas, calcetines o mitones. Las hay de dos largos y suelo usar el menor, me hago menos lío con ellas.


También con su estuche de fabricación casera. Tengo la casa llena de estuches, jeje.

Para el mismo fin, existen agujas circulares, estas tan curiosas:


Resultan prácticas, aunque cuesta un poco acostumbrarse. Luego tenemos sus hermanas mayores, las circulares de metal fijas. Estas son de Addi:


(No es que tenga la mesa sucia... es un tablero que conservo de cuando estudiaba Bellas Artes).

Y en esta misma categoría, el Ferrari de las agujas de punto: unas Signature, muy bonitas y afiladas, y también muy muy caras. Sin embargo, no son mis preferidas: esa ranura inapreciable entre la punta metálica y el cuerpo de color hace que la lana no se deslice tan suavemente como me gustaría. Sí, elegir agujas es, en una enorme parte, cuestión de manía personal.


Y las que, al menos hasta ahora, sí eran mis favoritas: las circulares intercambiables Knit Pro. Estas son acrílicas, pero también las hay de metal y de madera (estas últimas no las he probado). Tienen sus inconvenientes: a veces se desprende el cable, pueden desenroscarse en el momento más inoportuno si no están bien fijadas y las más finas se rompen con cierta facilidad. Pero aun así me gustan mucho.


Y digo que hasta ahora eran mis favoritas porque es probable que dentro de poco lo sean otras: estas preciosas Hiya Hiya intercambiables. No sé si me gusta más que sean tan afiladas, el estuche con el que vienen o los cables azules.



Y si este es el ganador en cuestión de agujas, el que viene lo es en cuestión de ganchillos: me enamoré de ellos al verlos en una revista y no he parado hasta conseguirlos. Son tan agradables de usar como de ver, gracias a su mango blando: los Clover Amour. Creo que sin duda son mi herramienta favorita. Y viendo todo lo que he enseñado, también creo que tengo una severa adicción. Otra más que poner en la lista...


19 ago. 2013

¡Estoy viva!


 

Sí, aunque pareciera que había abandonado Blogolandia sigo por aquí y sin parar de hacer cosas... pero sí es verdad que he tenido bastantes complicaciones laborales y personales que me han impedido llevar un ritmo normal en otros aspectos. Ahora que ha vuelto todo a su cauce espero estar más organizada.

Lo primero, que no se me olvide, aunque sea con bastante retraso, agradecer a mi paisana Fátima, de Le Café Crochet, el premio Lovely Blog Award que me otorgó desde su blog. No tengo por costumbre volver a enviar los (pocos) premios que se me conceden, porque no sería capaz de elegir entre los muchos blogs que me gustan y porque probablemente algunos de ellos serían los mismos a los que Fátima ha enviado este trofeo, pero sí voy a contestar el cuestionario que se propone, que estas cosas siempre ayudan a conocernos.

1.Origen del nombre del blog/web Fácil: los hilos se usan para coser y los puntos se dan tanto en costura como en tricot. También es un pequeño homenaje a mis padres, que eran sastres.
2.Tacones o planos ¡Planos!
3.Definete en 3 palabras Desordenada. Tranquila. Rebelde (aunque no lo parezca).
4.Día o noche Noche.
5.Tu sueño? Jubilarme. Pero ya.
6.Manías? Tocarme el pelo.
7.Película preferida El señor de los anillos.
8.Azúcar o sacarina Azúcar.
9.¿Qué super poder te gustaría poseer? Ser invisible. También tejer al estilo continental :)
10.¿A qué personaje histórico le tejerías una bufanda? A Carl Sagan.
11.Si tuvieras que ponerle una BSO a tu vida ¿cual sería? Música de los 80.

También quería, porque no lo hice en su momento, enseñar el resultado del swap de primavera del grupo Spanish Swap de Ravelry. He aquí mi regalo, recibido de parte de Aitana.


Un precioso chal de ganchillo, las lanas Drops que me encantan, unas agujas Knitpro Karbonz que me moría por probar... Un montón de maravillas envueltas con todo el cariño. Mil gracias otra vez, Aitana.

Por mi parte, la sorprendida fue Neus, babylemonade en Ravelry. El regalo tejido consistió en un chal Annis que en su momento tejí junto con muchas más personas en un KAL organizado por Didi. Está hecho con una de mis lanas favoritas, Malabrigo sock en color Abril. Como suele pasar en estos casos la foto no le hace justicia.


Por supuesto le mandé más cosas, pero la verdad es que no me acordé de hacer fotos. Las podéis ver en su blog.

La verdad es que, pensándolo bien, estos pocos meses me han cundido en lo que respecta al tejido; aparte de las labores "de largo recorrido" que aún costarán lo suyo de acabar, he terminado varios de mis objetos favoritos: los chales. Dentro de poco creo que tendré que organizar un mercadillo, porque no voy a tener tiempo material de usarlos :)

El primero, un Traveling Woman en una lana Madelinetosh maravillosa. 


Le tengo especial cariño a este patrón, de hecho es el segundo que me hago; es sumamente fácil y resultón, ideal para una lana de estas características, y para tejer algo ligero entre proyectos más laboriosos.

Los dos que siguen son de la misma diseñadora, Tetiana Otruta, que vende sus diseños en Ravelry, y ambos han sido hechos en sendos KAL en la misma web. El primero un Halyard, tejido con Katia Darling para la parte en color y con lana de calcetines Schoeller Stahl para la parte clara.


El segundo fue un patrón "misterioso" que la diseñadora fue mandando poco a poco mediante pistas; no sabíamos de antemano el resultado final. El patrón es muy bonito, el hilo es una seda fantástica de la marca Luxury Yarns, deliciosa de tejer y de bloquear, pero demasiado fina para este trabajo, por lo que tuve que bajar el número de aguja y quedó demasiado pequeño, además de no verse muy bien el dibujo. Lo considero un pequeño fracaso.


Aquí el último que he terminado -de hecho, le he quitado los alambres de bloqueo hoy mismo-. Un Festival Shawl hecho con Katia Brisa, una mezcla de algodón y viscosa preciosa de ver aunque no tanto de ganchillear.


Y para que no parezca que solo hago chales, también algunas prendas de ropa. Últimamente me estoy dedicando más a suéters y chaquetas; me gusta menos porque se tarda mucho tiempo, pero resulta más práctico.


Este es un modelo Drops hecho con el hilo recomendado, Drops Cotton Viscose, prácticamente el mismo tipo de hilo que el  chal anterior. Aunque en la foto parezca un "trapo" tiene muy buena caída y queda muy bien una vez puesto.


Y este, un modelo de la revista Katia de este verano tejido en Katia Candy, un algodón delicioso aunque, como está hecho con agujas más grandes de lo recomendado, se ha deformado un poco. Aun así resulta sumamente fresco y suave.


Y por último una chaqueta de ganchillo en hilo Mondial Cometa que he hecho como regalo para mi cuñada. Ahora mismo tengo en proceso varias prendas más en ganchillo, la verdad es que me he aficionado bastante a ello ya que me parece que termino más rápido y me gustan los resultados. En breve espero enseñarlos.

12 may. 2013

Va de bolsos


Y no de uno, no, de tres. Pero vamos por partes.

Hace un par de años, al poco de retomar mi actividad tejeril y aprender a ganchillear, hice dos cosas sin las cuales ambas actividades no serían lo mismo para mí: me inscribí en Ravelry y me compré un iPad. De la comunidad virtual de punto poco puedo decir si la conocéis. El aparatito de Apple lo adquirí con algo de temor de que fuera un trasto inútil, pero nada más lejos: además de sus otras utilidades, resulta de lo más práctico para almacenar patrones y evitar imprimirlos y guardarlos físicamente. Pero además tiene otra función peligrosísima para un crafter: puedes suscribirte o comprar sueltos cientos de números de revistas como, por ejemplo, Vogue Knitting, Simply Crochet o Mollie Makes. El horror. Porque claro, las ves ahí para descargar con toda facilidad, total, son sólo cuatro o cinco euros... y al poco te encuentras con todas ellas almacenadas y queriendo tejerlo prácticamente todo. Lo dicho, el horror.

Al menos, hasta ahora sólo me ha dado por revistas de ganchillo. De una de ellas, Vogue Knitting Crochet, ha salido este bolso. Madeja y media de algodón, asas recicladas y un forro doble, y ya tenemos bolso de verano.




El segundo bolso también tiene su historia. Antes aún de comprarme la tablet empecé a asistir a las reuniones del grupo Valencia Knits, por la época en que estaban organizando un CAL para hacer la famosa manta de Lucy de Attic24, la Neat Ripple Granny Stripe. Me encantan los diseños de Lucy como a la que más, pero desgraciadamente no tengo su increíble ojo para combinar colores... ni el tiempo que ella parece dedicar a ganchillear sin descanso. Compré diecisiete madejas de Katia Fama de colores vivos, llegué a  hacer unas veinte rayas... y comprendí que la manta acabaría languideciendo durante años. Así que aproveché las madejas para otro diseño de Lucy, el Crochet Bag. Aún me ha sobrado un montón de lana, que he guardado dentro del mismo bolso: como temía que resultara pequeño le di unas cuantas vueltas más y ha quedado INMENSO. Así en mayúsculas.


El tercer bolso en discordia no es de ganchillo... totalmente. Sí lleva un adorno circular en la tapa, como una firma. Es mi aportación al swap que organizó La Fireta, y mi sorprendida ha sido Noe Viruset, artista de la cerámica con la que casualmente coincidí en el taller del que hablaba unas entradas atrás, lo que me permitió  "investigarla" en vivo. Está hecho de lino con un forro de tela japonesa de algodón que compré en Nunoya, en mi último viaje a Barcelona. Su destinataria, además de una artista, es una gran aficionada a los gatos, así que puse gatos en el forro y en el cierre, con un botón de La casina roja.



El modelo está sacado de este tutorial, que recomiendo por ser facilísimo de seguir y totalmente customizable.


En la próxima entrada más chales, a ver qué os creíais :)