5 nov. 2013

Otoño


Vale, nadie lo diría nada más salir a la calle, pero el calendario dice que es otoño. Al menos las hojas de los árboles se han puesto marrones y hace frío por la mañana...

También es muy otoñal el puntito de melancolía que me entra muchas veces por esta época. Pequeñas desilusiones que a veces me tomo demasiado a pecho, la eterna sensación de no poder cumplir con mil compromisos en los que me he embarcado yo solita...

Pero no todo son tonos grises, aunque sí lo sea este chal, mi favorito de los que he hecho hasta ahora aunque igual solo sea porque es el más grande, con diferencia.


Es el modelo Morticia de Boo Knits y lo tejí junto a muchas otras personas en un KAL misterioso organizado por la diseñadora, para que estuviera acabado justo a tiempo para Halloween. El hilo es seda 100 % teñida a mano de Greta and the fibers. A pesar de su tamaño y su aspecto, se teje muy rápido, aunque ha llevado algo más de tiempo por las cuentas y por tener un cierre de picots que me costó un día entero. 

Y en un color berenjena también muy otoñal - si bien es una prenda más de invierno - unos mitones, de los que tengo en cola unos cuantos más para hacerme: cada vez me parecen más prácticos para llevar y para tejer.


(Y qué bien quedan con las uñas pintadas).